Andrea Pirlo está siendo considerado como un posible candidato para convertirse en el próximo seleccionador de la selección italiana, según informaciones procedentes de Italia. Paolo Maldini, director de la selección, y Leonardo, como asesor, están evaluando al ex entrenador de la Juventus y el Sampdoria mientras planifican el ciclo de la Copa del Mundo de 2030.
Este desarrollo se produce mientras la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) busca una nueva dirección para el equipo nacional tras los recientes resultados. Si bien otros entrenadores destacados como Antonio Conte, Roberto Mancini y Pep Guardiola han sido vinculados al puesto, Maldini y Leonardo parecen estar considerando seriamente a Pirlo, habiendo buscado previamente su opinión en otras ocasiones. La experiencia como entrenador de Pirlo incluye una etapa en la Juventus, donde ganó la Coppa Italia y la Supercoppa, aunque fue despedido al final de su primera temporada, y un breve paso por el Sampdoria en la Serie B.
Actualmente, Pirlo dirige al United FC en Dubái, habiendo conseguido recientemente el ascenso del club a la máxima categoría de los Emiratos Árabes Unidos. Fuentes sugieren que estaría dispuesto a aceptar el cargo en la selección italiana si se le hiciera una oferta. Maldini y Pirlo tienen una sólida historia, habiendo jugado juntos en el AC Milan durante ocho temporadas, ganando dos títulos de la Liga de Campeones. Maldini consideró a Pirlo para el puesto de entrenador del Milan en 2023, una operación que finalmente no se concretó.
El presidente de la FIGC, Gabriele Malagò, enfatizó la importancia de encontrar un entrenador que sea compatible con el nuevo enfoque adoptado por Maldini y Leonardo, que prioriza tácticas innovadoras y fomenta un ambiente de juego positivo. Si bien Guardiola sigue siendo un objetivo potencial, se están sopesando las preocupaciones sobre su disposición a comprometerse con un puesto de selección nacional y la magnitud de los cambios requeridos. Malagò declaró que se espera una decisión en el transcurso de la semana, con Maldini y Leonardo listos para presentar sus recomendaciones. Conte y Mancini también están a la espera de ser contactados, ambos habiendo expresado previamente su interés en volver a dirigir al equipo nacional. El nombramiento de Pirlo representaría un cambio significativo de rumbo para el fútbol italiano, potencialmente dando paso a una nueva era centrada en el desarrollo de jóvenes talentos y en jugar un fútbol atractivo y ofensivo.



