Andrea Pirlo está a punto de ser nombrado nuevo seleccionador de la selección italiana, a la espera de su liberación de su actual puesto en el United FC. El movimiento se produce después de que Italia no lograra clasificarse para un tercer Mundial consecutivo y tras el rechazo de Pep Guardiola como candidato. Pirlo buscará reconstruir el equipo nacional y clasificarse para la Eurocopa 2028.
Andrea Pirlo está a punto de asumir el cargo de nuevo entrenador de la selección italiana, menos de un mes después de analizar el estado del fútbol italiano tras el fracaso del país en la clasificación para un tercer Mundial consecutivo. El nombramiento se produce tras la derrota en la repesca contra Bosnia/Herzegovina, un resultado que subrayó la frustración dentro del país.
Pirlo, de 47 años, había expresado previamente su deseo de dirigir en la Premier League inglesa, declarando al Daily Mail que era “el sueño de todos”. Reconoció haber recibido ofertas para dirigir en Inglaterra en el pasado, pero finalmente eligió un camino diferente, uno que ahora lo lleva al banquillo de la selección italiana. También esquivó con ingenio una pregunta sobre elegir entre sus antiguos compañeros Alessandro Del Piero y Francesco Totti, afirmando que ambos eran excelentes jugadores que podrían haber jugado juntos.
La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) recurrió a Pirlo después de que Pep Guardiola no estuviera disponible. Pirlo actualmente dirige al United FC, un club con sede en los Emiratos Árabes Unidos, y primero debe negociar su liberación de su contrato, que vence el 30 de junio de 2027, antes de asumir oficialmente las riendas. Se espera un anuncio para finales de semana, y también se espera que Roberto Baronio, un exasistente de Pirlo en la Juventus, se una al cuerpo técnico.
El nombramiento de Pirlo se considera un movimiento para revitalizar la selección italiana, que ha experimentado un período de bajo rendimiento. Recientemente describió la situación de Italia como un “desastre”, reconociendo la necesidad de reconstruir y clasificarse para futuros torneos, comenzando con la Eurocopa 2028 y el Mundial posterior. El exinternacional italiano Massimo Oddo ha manifestado su apoyo al nombramiento, elogiando la decisión de la FIGC de pasar por alto las percibidas carencias en el historial de Pirlo como entrenador y destacando sus éxitos en la Juventus y en Turquía.
El enfoque inmediato de Italia bajo Pirlo será la Liga de Naciones de la UEFA, con partidos programados contra Bélgica y Turquía en septiembre y octubre de 2026, seguidos de otros encuentros contra Francia. El nombramiento señala una clara intención de devolver a Italia a su antigua gloria y poner fin al período de decepción internacional.



