El Paris Saint-Germain y el Bayern Múnich protagonizaron un vibrante partido de ida de las semifinales de la Champions League el martes por la noche, con la victoria del equipo francés por 5-4 tras un emocionante encuentro con nueve goles en el Parc des Princes. El partido estableció un nuevo récord de la primera mitad más goleadora en la historia de las semifinales de la Champions League, con el PSG tomando una estrecha ventaja de 3-2 al descanso antes de que la segunda mitad ofreciera aún más drama.
Los locales remontaron dos veces en un primer tiempo extraordinario. Harry Kane abrió el marcador para el Bayern, pero Khvicha Kvaratskhelia igualó con su noveno gol en la Champions League de la campaña. Michael Olise restauró la ventaja del Bayern, pero un gol de João Neves y un penalti concedido por el VAR, convertido con frialdad por Ousmane Dembélé en el tiempo de descuento de la primera mitad, inclinaron el impulso a favor del equipo de Luis Enrique. Según Opta, fue la primera vez en la historia de la competición que una semifinal vio cinco goles antes del descanso, con el PSG convirtiéndose en el primer equipo en marcar tres en la primera mitad de una semifinal desde el Real Madrid contra el Bayern en 2014.
La segunda mitad continuó con un ritmo igualmente caótico, con ambos equipos volviendo a encontrar la red para producir un marcador final que deja la eliminatoria delicadamente equilibrada antes del partido de vuelta en Múnich. El resultado marca un hito importante para el entrenador del PSG, Luis Enrique, quien logró su 50ª victoria en la Champions League como entrenador con esta victoria. Para el Bayern, las fragilidades defensivas que han plagado su temporada quedaron nuevamente expuestas, a pesar de que su potente ataque causó problemas constantes a la defensa parisina.
Clave para el rendimiento del PSG fue la incesante intensidad inculcada por Enrique, un punto enfatizado por Ousmane Dembélé en comentarios posteriores al partido difundidos por los medios franceses. "Si no presionas, si no defiendes, Luis Enrique te pone en el banquillo", declaró el extremo, destacando la disciplina táctica que subyace a su destreza ofensiva. El capitán Marquinhos resumió la experiencia para los jugadores, calificando el partido de "un verdadero placer en el campo" a pesar de su naturaleza frenética.
La victoria otorga al PSG una ligera ventaja y una crucial victoria en casa, pero el margen de un solo gol y los cuatro goles encajados fuera de casa significan que su tarea en Alemania está lejos de ser sencilla. El Bayern Múnich, reconocido por su fortaleza en el Allianz Arena, confía en que puede remontar el déficit, preparando una conclusión potencialmente épica de la eliminatoria. Para los neutrales, el partido sirvió como un espectacular anuncio de la Champions League, su naturaleza histórica asegurando que será recordado como uno de los grandes encuentros de semifinales.



