Gonçalo Ramos ha completado su traspaso definitivo al AC Milan, poniendo fin a su breve etapa en el Paris Saint-Germain. El delantero portugués publicó un extenso mensaje de despedida a los aficionados del PSG en sus redes sociales el martes, expresando su gratitud por la oportunidad de representar al club.
Ramos describió jugar en el PSG como un “privilegio y un honor” que llevaría consigo para siempre. Destacó los momentos inolvidables compartidos con el equipo y enfatizó que el club siempre ocuparía un lugar especial en su corazón, afirmando que París seguiría siendo “un hogar” para él y su familia. Los detalles de la tarifa de transferencia no han sido revelados por ninguno de los dos clubes.
El delantero de 22 años se unió al PSG cedido por el Benfica el pasado verano, con los campeones franceses teniendo una opción de compra. Aunque mostró destellos de promesa, Ramos tuvo dificultades para conseguir oportunidades de titular de forma constante en una competitiva línea de ataque que incluía a Kylian Mbappé y otros. Disputó 32 partidos en todas las competiciones con el PSG, marcando seis goles.
El AC Milan espera que Ramos pueda recuperar la forma que mostró en el Benfica, donde se consolidó como un prolífico goleador. En la temporada 2022-23, Ramos marcó 19 goles en 39 partidos con el equipo portugués, atrayendo el interés de varios clubes europeos de primer nivel. El Milan busca reforzar sus opciones de ataque de cara a la próxima temporada y ve a Ramos como una incorporación clave a su plantilla. Este movimiento ofrece a Ramos la oportunidad de convertirse en una figura central en un nuevo proyecto y potencialmente relanzar su trayectoria profesional.
El traspaso representa un giro rápido para Ramos, que solo había estado con el PSG durante una temporada. Para el PSG, el movimiento les permite liberar espacio en su plantilla e invertir potencialmente los fondos en otras áreas. La salida de Ramos es el primer adiós oficial confirmado por el club mientras comienza a remodelar su equipo para la próxima campaña.



