Ralf Rangnick ha rechazado una oferta para convertirse en el nuevo entrenador del AC Milan después de que las negociaciones se estancaran por sus demandas de control sobre el club, según informes desde Italia. El técnico alemán supuestamente buscaba autoridad completa sobre el área deportiva en Milanello, incluyendo la capacidad de incorporar a un equipo de diez colaboradores de confianza.
La visión de Rangnick implicaba una autonomía total en la toma de decisiones, resistiendo cualquier injerencia en su proyecto. Si bien estas peticiones se consideraron ambiciosas, surgieron de las primeras propuestas realizadas por el propietario del Milan, Gerry Cardinale. Sin embargo, la búsqueda de un control absoluto chocó con las ambiciones de Zlatan Ibrahimovic, quien actúa como asesor senior de la propiedad.
Ibrahimovic, a pesar de no ocupar un cargo formal en el organigrama, estaría decidido a influir en las decisiones sobre la dirección del club. Para abordar la percibida inactividad en el mercado de fichajes – con clubes como Atalanta y Lazio a la espera de respuestas sobre posibles objetivos como Jashari y Giménez – Ibrahimovic estaría apoyando el nombramiento de Geoffrey Kirovski como nuevo director deportivo. Kirovski actualmente supervisa “Milan Futuro” y ha estado involucrado en alguna actividad de transferencia menor, y Ibrahimovic considera su promoción como una forma de revitalizar las operaciones del club tras las salidas de Tare y Moncada.
La situación se ha complicado aún más por la búsqueda de un entrenador, que se ha vuelto cada vez más enrevesada. Oliver Glasner, anteriormente considerado el principal candidato, estaría buscando claridad por parte del club mientras mantiene sus opciones abiertas con el Feyenoord. El cambio de enfoque hacia Matthias Jaissle, de 38 años, se alinea con la preferencia del propietario Cardinale por un entrenador más joven, recordando a Cesc Fabregas. Asegurar a Jaissle requeriría que el Milan pagara una compensación a su club actual, Al-Ahli, un coste que Cardinale parece dispuesto a asumir. Rúben Amorim, previamente vinculado al Manchester United, sigue siendo un candidato potencial.
Esta compleja situación pone de manifiesto las dinámicas de poder dentro del Milan, con Ibrahimovic ejerciendo aparentemente una influencia significativa sobre las decisiones estratégicas del club.



