Claudio Ranieri ha manifestado su interés en asumir un cargo en la selección italiana tras dejar su puesto como asesor sénior en la Roma. La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) está buscando un nuevo seleccionador después de que la selección nacional no lograra clasificarse para el Mundial de 2026 y no recibiera una segunda oportunidad. Ranieri rechazó previamente una oferta debido a sus compromisos con la Roma, pero ahora está abierto a ser considerado.
Ranieri fue consultado sobre la posibilidad de dirigir a la Azzurra durante una entrevista con Sky Sport en la ceremonia de entrega de los premios ‘Gianni Di Marzio’. Explicó que una aproximación anterior fue declinada debido a sus compromisos con la Roma, afirmando que no podía ocupar dos puestos simultáneamente. Sin embargo, con ese rol ahora concluido, Ranieri sugirió que estaría dispuesto a dialogar, diciendo: “Dije que no porque estaba comprometido con la Roma, y no podía tener dos trabajos. En este momento estoy libre, así que si se diera, ¿por qué no? ¡Nunca digas nunca!”.
El entrenador de 72 años no especificó si estaría interesado en un puesto de entrenador o directivo, simplemente afirmando que uno debe aceptar si es llamado. El último cargo de Ranieri como entrenador fue en el Cagliari de la Serie A, donde luchó con éxito contra el descenso antes de dejar el club en 2023. Luego se unió a la Roma como asesor sénior, un puesto que ahora ha vaciado.
La situación se complica aún más por las próximas elecciones presidenciales de la FIGC, programadas para el 22 de junio. La elección de un nuevo presidente probablemente influirá en gran medida en la dirección de la selección nacional y en el nombramiento del próximo seleccionador. Actualmente, el entrenador del equipo Sub-21 de Italia, Silvio Baldini, dirigirá al equipo en los próximos partidos de junio contra Luxemburgo y Grecia. El posible nombramiento de Ranieri podría señalar un regreso al liderazgo experimentado para una selección nacional que necesita reconstruirse después de un período de bajo rendimiento.
Su disponibilidad presenta a la FIGC una figura respetada y experimentada, aunque la naturaleza exacta de su participación sigue siendo incierta a la espera del resultado de las elecciones presidenciales y nuevas conversaciones.



