Marcus Rashford comenzará la temporada 2026-27 como jugador del Manchester United después de resolver sus diferencias con el club y el nuevo entrenador, Michael Carrick, según informaciones de The Guardian.
Rashford no había jugado con el United desde 2024 tras una disputa con el anterior técnico, Ruben Amorim, lo que generó amplias expectativas de una transferencia de verano. Si bien el club aún prefiere vender al delantero para reducir su masa salarial, la falta de ofertas permanentes adecuadas ha provocado un cambio de rumbo.
Los representantes de Rashford mantuvieron conversaciones con los directivos del United el mes pasado, culminando en un acuerdo para que el jugador de 28 años se reincorpore a la plantilla principal de Carrick tras su participación en el Mundial de 2026 con Inglaterra. Rashford tiene dos años más de contrato en Old Trafford y sigue siendo uno de los jugadores mejor pagados del club.
La situación se complicó aún más por la decisión del Barcelona de no ejercer la cláusula de rescate de 30 millones de euros en el acuerdo de préstamo de Rashford, acabando así con sus esperanzas de un traspaso definitivo al club español. Varios otros equipos de la Premier League, incluyendo al Chelsea, Arsenal y Aston Villa, han mostrado interés, pero solo en forma de cesión, algo que el United ha rechazado. Rashford, según los informes, se muestra reacio a unirse a otro club inglés y había estado esperando un regreso al Barcelona.
El United inicialmente esperaba generar fondos con la venta de Rashford para financiar la compra de un nuevo extremo izquierdo, pero ahora podría redirigir esos recursos para reforzar su mediocampo. La inminente llegada de Ederson desde el Atalanta sugiere un cambio de prioridades. El club ahora se centra en construir alrededor de jugadores clave, y la reintegración de Rashford proporciona una valiosa opción de ataque para Carrick.



