El RB Leipzig tiene como objetivo generar 113 millones de euros a través de la venta de jugadores este verano para financiar su propia actividad de traspasos, según informan medios alemanes. El club de Sajonia cuenta actualmente con una plantilla de 35 profesionales y está bajo presión para reducirla de cara a la nueva temporada.
El nuevo entrenador, Martín Demichelis, está supervisando un período de evaluación de la plantilla actual, dando a los jugadores “cuatro o cinco semanas para demostrar lo que valen”, tal y como declaró a BILD. El club está monitorizando de cerca a 15 jugadores, y se esperan salidas para liberar fondos y espacio en el equipo.
Conrad Harder parece ser uno de los jugadores con más probabilidades de marcharse, con BILD informando que el centrocampista ya ha sido ofrecido a otros clubes. Harder llegó al Leipzig el verano pasado, pero aún no se ha consolidado como titular. Johan Bakayoko, otro fichaje de la ventana de transferencias anterior, también está bajo escrutinio, aunque el entrenador está promoviendo activamente su desarrollo.
Varios otros jugadores son considerados susceptibles de ser vendidos, incluyendo a los defensas El Chadaille Bitshiabu y Castello Lukeba, cuyas posiciones se ven amenazadas por la llegada de Maxime Estéve. Lukas Klostermann, Eljif Elmas, Lutsharel Geertruida y Arthur Veermeeren también han sido informados de que son libres de buscar oportunidades en otros lugares.
Los jóvenes talentos Ezechiel Banzuzi, Andrija Maksimovic y Viggo Gebel también tendrán la oportunidad de impresionar durante el período de evaluación. La necesidad del Leipzig de recaudar ingresos significativos sugiere que se avecina una ajetreada ventana de transferencias de verano, con el club buscando equilibrar la estabilidad financiera con las ambiciones deportivas. Las ventas permitirán a Demichelis remodelar la plantilla a su gusto y abordar potencialmente áreas clave de mejora a medida que aspiran a competir en lo más alto de la Bundesliga.




