El propietario del AC Milan, Gerry Cardinale, está planeando una reestructuración significativa de la dirección del club tras la conclusión de la presente temporada de la Serie A, según informan medios italianos. El enfoque actual del club está en asegurar la clasificación para la Champions League, pero se llevará a cabo una revisión exhaustiva de la temporada y de los roles del personal clave una vez finalizada la campaña.
Tras una reunión en Londres entre Cardinale, el CEO Giorgio Furlani, el miembro del consejo Calvelli, el asesor Zlatan Ibrahimovic y el director de marca Montini, la prioridad inmediata es mantener el enfoque en el rendimiento del equipo. Cardinale, según los informes, expresó su decepción por una temporada que inicialmente prometía un desafío al Scudetto, pero que ha degenerado en una lucha por un puesto entre los cuatro primeros. El resultado de esta lucha influirá en gran medida en el alcance de los cambios.
El futuro del director deportivo Ricky Tare es, según los informes, incierto, a pesar de tener un contrato hasta 2028. Si Tare se marcha, el club deberá identificar un reemplazo para liderar el área deportiva. También hay especulaciones sobre el puesto del CEO Giorgio Furlani, que ha enfrentado críticas de los aficionados y podría optar por dimitir al final de la temporada.
Massimo Calvelli, miembro del consejo de RedBird, ha sido identificado como un posible candidato para asumir un papel más destacado dentro del liderazgo del club, pero actualmente está satisfecho con su posición como asesor y responsable de las inversiones deportivas de RedBird. Cardinale tomará en última instancia la decisión final sobre cualquier nuevo nombramiento, considerando potencialmente candidatos italianos e internacionales. El papel de Ibrahimovic seguirá siendo el de asesor, ofreciendo sugerencias pero sin asumir una mayor responsabilidad en la toma de decisiones, incluso si Allegri permanece como entrenador. Asegurar la clasificación para la Champions League se estima que vale alrededor de 100 millones de euros para el presupuesto de transferencias del club, lo que añade más presión a los partidos restantes.




