Albert Riera ha descrito su breve paso como entrenador del Eintracht Frankfurt como un importante "malentendido", afirmando que el club y él simplemente no encajaban. El español hizo estas declaraciones en una reciente entrevista con el canal de televisión esloveno Sportklub, afirmando que estaba "en el lugar equivocado en el momento equivocado".
Riera, que previamente jugó en el Liverpool, sustituyó a Dino Toppmöller en invierno pero no logró asegurar la clasificación europea para el Frankfurt. Su tiempo en el club se caracterizó por conferencias de prensa poco convencionales y algunas selecciones de equipo polémicas. Comparó su relación con el club con la de "Angelina Jolie y Brad Pitt", ambos impresionantes individualmente pero en última instancia incompatibles, citando una falta de alineación en detalles cruciales.
El de 44 años continuó criticando tanto al club como a los jugadores, afirmando que no seleccionaría a ningún miembro de la plantilla del Frankfurt para su próximo proyecto, prefiriendo jugadores de su antiguo club, NK Celje. Riera sugirió que el club priorizaba los nombres por encima de los resultados y que su visión para la contratación de jugadores era imposible de implementar, afirmando que la política del club impedía que el entrenador influyera en el ojeo y la composición del equipo.
También reconoció una relación laboral positiva con el director deportivo Markus Krösche, pero mantuvo que las diferencias fundamentales hacían que una asociación a largo plazo fuera insostenible. La marcha de Riera precedió al regreso de Adi Hütter como entrenador del Frankfurt para la próxima temporada. Los comentarios del anterior entrenador ofrecen una crítica post mortem de su corto tiempo en la Bundesliga, sugiriendo un choque de filosofías y una falta de control sobre aspectos clave del desarrollo del equipo.
Su valoración plantea interrogantes sobre el proceso de toma de decisiones del club durante su nombramiento y el nivel de apoyo que se le brindó durante su etapa como entrenador. Si bien el mandato de Riera fue en última instancia infructuoso, su franca valoración proporciona información sobre los desafíos que enfrentó y las razones de su marcha.




