La Roma se encuentra bajo presión para generar 60 millones de euros en ventas de jugadores antes del 30 de junio para cumplir con las regulaciones de Fair Play Financiero de la UEFA, según informes en Italia. El club firmó un acuerdo de conciliación con la UEFA en 2022, que le exige adherirse a la "regla de ganancias futbolísticas" y limitar las pérdidas acumuladas a un máximo de 60 millones de euros durante los años fiscales 2023-24, 2024-25 y 2025-26.
Habiendo registrado ya pérdidas de -81 millones de euros y -54 millones de euros en los dos primeros períodos controlados, la necesidad de ventas significativas de jugadores es ahora crítica. Esto presenta el primer gran desafío para el nuevo director deportivo, Tony D’Amico, quien se espera que supervise las salidas para cumplir con los requisitos de la UEFA.
Dos jugadores identificados como posibles candidatos a la venta son el mediocampista Manu Koné y el defensa Evan Ndicka. Koné, que llegó del Borussia Mönchengladbach por 18 millones de euros (más 2 millones en bonificaciones) hace dos veranos, está actualmente valorado en 50 millones de euros por el club, aunque la Roma está dispuesta a aceptar tan solo 40 millones de euros más bonificaciones. Se ha informado de interés por parte del Inter y el Paris Saint-Germain. Ndicka, una incorporación gratuita procedente del Eintracht Frankfurt en 2022, está atrayendo la atención de clubes de la Premier League, donde la Roma espera asegurar una tarifa de alrededor de 35 millones de euros.
En caso de que no lleguen ofertas por Koné y Ndicka, el club podría considerar la venta de Filippo Pisilli y Mile Svilar. Pisilli es un producto de la cantera de la Roma, mientras que Svilar se unió como agente libre del Benfica. Ambos representarían un beneficio "limpio" para el club, aunque la venta de Svilar sería un último recurso. El extremo Fabrizio Soulé también es una posibilidad, pero su valor contable actual de más de 15 millones de euros requeriría una oferta que supere los 40 millones de euros para generar un beneficio sustancial, un escenario que se considera poco probable en este momento.
D’Amico tiene un historial probado de generar ventas significativas de jugadores durante su tiempo en Verona y Atalanta. En Verona, supervisó acuerdos rentables que involucraron a jugadores como Kumbulla, Amrabat y Rrahmani. Su éxito en el Atalanta incluyó las ventas de Hojlund, Retegui y Koopmeiners, todas por tarifas sustanciales. La propiedad de la Roma espera que D’Amico pueda replicar este éxito para garantizar la estabilidad financiera del club y su continua participación en la competición europea.



