La Roma ha anunciado la rescisión mutua del contrato con el Director Deportivo Frederic Massara, menos de un año después de su regreso al club. El anuncio, realizado a través de un comunicado oficial, pone fin a un período marcado por desacuerdos con el entrenador Gian Piero Gasperini. La Roma agradeció a Massara su profesionalidad, dedicación y contribución, destacando especialmente la consecución de la clasificación para la Champions League.
La salida de Massara se produce tras una temporada turbulenta en la que su relación con Gasperini se deterioró, debido a diferentes enfoques del mercado de fichajes. Según informes, Gasperini consideraba que Massara era demasiado cauto a la hora de buscar refuerzos, especialmente en ataque, mientras que Massara citó las limitaciones del fair play financiero y la distancia de la propiedad como factores complicantes. El club anunciará próximamente a Tony D’Amico como su reemplazo.
Fuentes indican que las tensiones surgieron por primera vez durante el mercado de fichajes de verano pasado, con desacuerdos sobre los fichajes de Jadon Sancho y Fabio Silva. Estas disputas continuaron en enero con objetivos como Raspadori y Zirkzee. Gasperini declaró públicamente en abril que, si bien tenía a Massara en alta estima personalmente, carecían de “feeling” en asuntos técnicos, enfatizando que cualquier desacuerdo siempre se centró en las necesidades del equipo.
Un incidente particularmente revelador ocurrió después de una derrota 1-0 ante el Atalanta en enero. Gasperini supuestamente se negó a subir al autobús del equipo después de ver a Massara a bordo, optando por tomar un taxi al aeropuerto, una medida interpretada como una clara demostración de su frustración. Surgieron más fricciones tras una victoria sobre el Lecce en marzo, cuando Gasperini se saltó la rueda de prensa posterior al partido, presuntamente enfadado por los comentarios de Massara sobre las lesiones, especialmente las de Paulo Dybala.
Massara ya ocupó un cargo en la Roma durante la propiedad del club bajo James Pallotta, y su regreso el pasado junio tenía como objetivo estabilizar la dirección deportiva tras la marcha de Ghisolfi. A pesar de la tensa relación con Gasperini, supervisó la renovación del contrato de Dybala. La salida de Massara señala un claro cambio en la estructura de liderazgo de la Roma y permite a Gasperini remodelar la estrategia de fichajes del club mientras se preparan para su regreso a la Champions League.




