
El Fútbol Rumano de Luto por el Fallecimiento de la Leyenda Mircea Lucescu
La Federación Rumana de Fútbol ha anunciado el fallecimiento de la leyenda del fútbol rumano Mircea Lucescu a los 80 años de edad. El que fuera seleccionador nacional de Rumanía y un exitosísimo entrenador de clubes, falleció el martes después de pasar más de una semana en cuidados intensivos tras sufrir un ataque al corazón.
La federación, donde Lucescu había ejercido como seleccionador hasta su fallecimiento, lideró los homenajes. En una extensa declaración, lo describió como "una leyenda absoluta" y expresó "su inmenso pesar por el fallecimiento del hombre que fue, es y seguirá siendo una leyenda absoluta".
"El fútbol rumano pierde hoy no solo a un genio táctico, sino también a un mentor, un visionario y un símbolo nacional que llevó los colores de Rumanía a la cima del éxito mundial", decía la declaración de la federación. Elogió su "colosal legado, difícil de igualar en la historia del deporte". Lucescu, un elegante mediocampista en sus días de jugador, fue una figura clave para el Dinamo de Bucarest, ganando siete títulos de liga con el club y disputando 70 partidos con la selección rumana. Más tarde se convirtió en uno de los entrenadores más exitosos y viajeros de la historia del fútbol europeo.
Su carrera como entrenador, que lo vio aclamado como un maestro táctico, se definió por grandes éxitos en todo el continente. Alcanzó el estatus de leyenda en clubes como el Galatasaray y el Besiktas en Turquía, y el Shakhtar Donetsk en Ucrania, donde construyó un equipo dominante y ganó la Copa de la UEFA en 2009. Los clubes turcos Galatasaray y Besiktas fueron de los primeros en rendir homenaje en las redes sociales tras conocerse la noticia.
Lucescu regresó para dirigir a la selección rumana en el verano de 2024, cargo que ocupó hasta su fallecimiento. La federación señaló que su legado es "difícil de igualar en la historia del deporte". La federación ha suspendido el proceso de nombramiento de un nuevo seleccionador nacional y ha convocado un minuto de silencio en todos los próximos partidos en su honor. La comunidad futbolística rumana y el mundo del fútbol en general lamentan la pérdida de un verdadero icono, cuya influencia abarcó décadas y fronteras.



