Mohamed Salah ha expresado su deseo de unirse al Besiktas de la Superliga Turca tras su salida del Liverpool como agente libre, según informaciones procedentes de Turquía. El jugador de 34 años quedó libre al final de junio tras la expiración de su contrato con el club de Anfield, lo que ha generado especulaciones sobre su próximo destino.
Aunque anteriormente se le vinculó con un posible regreso a la Premier League con el Chelsea, y se le dio como fichaje seguro para Arabia Saudí, Salah ahora parece estar considerando opciones fuera de las principales ligas europeas. El periodista turco Yagiz Sabuncuoglu afirma que Salah “quiere” jugar en el Besiktas este verano, sugiriendo que las negociaciones probablemente progresarán rápidamente.
El Besiktas ha sido aconsejado, según los informes, que persiga un acuerdo contractual con el delantero egipcio, pero sus exigencias salariales de 15 millones de euros anuales podrían presentar un obstáculo importante para completar la transferencia. Otros clubes, como el Fenerbahce, el Galatasaray y el Inter Miami, también se han mencionado como posibles pretendientes en las últimas semanas.
Sin embargo, el agente de Salah, Ramy Abbas Issa, ha indicado que el acuerdo aún no está cerrado, pero ha insinuado una resolución rápida. En una publicación en X, Issa declaró: “Todavía no sabemos dónde jugará Mohamed la próxima temporada, pero es posible que lo sepamos muy pronto”. Aclaró además su enfoque, añadiendo: “No es nuestro estilo tener discusiones con clubes en los que Mohamed no querría jugar, solo por el ruido”.
Salah disfrutó de una etapa de gran éxito durante nueve años en el Liverpool, convirtiéndose en un icono del club y ganando numerosos trofeos, incluida la Premier League y la Champions League. Sin embargo, su forma experimentó un declive notable en la temporada 2025-26, y un traspaso a una liga menos exigente físicamente parece cada vez más probable. Un traspaso al Besiktas le permitiría seguir jugando a un alto nivel al tiempo que potencialmente reduciría la presión sobre su cuerpo envejecido. Este movimiento podría señalar un cambio de rumbo lejos de las competiciones de élite europeas para el delantero, a medida que entra en la recta final de su carrera.




