El Fortuna Düsseldorf ha nombrado a Samir Arabi como su nuevo director deportivo tras el descenso a la 3.Liga, confirmó el club el jueves. El nombramiento se produce en un momento de importante reestructuración en el club de Renania, debido a las implicaciones financieras del descenso al tercer nivel del fútbol alemán.
El descenso ha obligado al Düsseldorf a realizar recortes sustanciales, lo que ha llevado al despido de numerosos empleados en todos los niveles de la organización. El club emitió un comunicado expresando su pesar por los despidos, reconociendo el impacto en los empleados dedicados que no fueron responsables del declive deportivo. El Düsseldorf agradeció a los afectados su compromiso y les deseó lo mejor en sus futuros proyectos.
La llegada de Arabi se produce tras la marcha de Sven Mislintat, el anterior director deportivo, y hereda una situación desafiante. Reconoció las dificultades que tiene por delante, haciendo referencia al impacto personal de estas circunstancias en el fútbol profesional, y trazando paralelismos con la experiencia del Arminia Bielefeld en la 3.Liga en 2011. El nuevo director, originario de la región de Renania, expresó su firme deseo de reconstruir el club.
Según Arabi, el enfoque inmediato es la toma de decisiones pragmática y el establecimiento de una sólida base financiera para el éxito futuro. Enfatizó la necesidad de objetivos ambiciosos pero realistas, priorizando el ascenso a ligas superiores al tiempo que se abordan las limitaciones financieras del club. Cree que el Düsseldorf es un club que no debería jugar en la tercera división, refiriéndose a la ciudad y la ubicación como merecedoras de un nivel de fútbol más alto.
Arabi ha iniciado conversaciones con personal clave para evaluar la situación actual y continuará estas discusiones en los próximos días. Su nombramiento señala un compromiso con la estabilización del club y el inicio de un proyecto a largo plazo para devolver al Fortuna Düsseldorf a su antigua posición. El club tendrá que superar un difícil período financiero al tiempo que se esfuerza por lograr el ascenso, una tarea que Arabi ha reconocido abiertamente.




