Ismaïla Sarr ha protagonizado una temporada excepcional con el Crystal Palace, culminando con el premio al mejor jugador del torneo tras asegurar el primer título europeo del club en la UEFA Conference League. El extremo senegalés marcó nueve goles en trece partidos durante la competición, desempeñando un papel fundamental en el triunfo del Palace sobre el Rayo Vallecano, un equipo que contaba con sus compatriotas Pathé Ciss y Nobel Mendy. Sarr sigue los pasos de Nicolas Jackson, que ganó la misma competición con el Chelsea la temporada pasada, como ganador senegalés de la Conference League.
El resurgimiento de Sarr con el Palace contrasta fuertemente con su anterior etapa en el Olympique de Marseille, donde le costó dejar su huella. Este rendimiento ha despertado, según los informes, el interés de grandes clubes, con Sky Sports apuntando al Manchester United como posible pretendiente, valorando al jugador en alrededor de £50 millones este verano. El éxito del extremo subraya el argumento de que los jugadores no son necesariamente ‘malos’, sino que pueden no encajar en su entorno.
Sarr llegó inicialmente al Watford en 2019 procedente del Rennes, convirtiéndose en un jugador clave para los Hornets en la Premier League. Experimentó tanto el ascenso como el descenso con el club antes de mudarse al Marsella en 2023. Sin embargo, su paso por el club francés fue en gran medida infructuoso, lo que llevó a su traspaso al Crystal Palace, donde ha recuperado su forma bajo la dirección de Oliver Glasner.
La victoria del Crystal Palace en la Conference League les garantiza un puesto en la Europa League la próxima temporada, un importante paso adelante para el club. Si Sarr se marchara al Manchester United, dejaría un vacío considerable en el ataque del Palace, pero también proporcionaría fondos para futuras inversiones. Para el United, Sarr ofrecería velocidad y verticalidad en el extremo, cualidades que el equipo a menudo ha echado de menos.



