Maurizio Sarri está a punto de convertirse en el nuevo entrenador del Atalanta, con un acuerdo hasta el 30 de junio de 2029, según informan fuentes en Italia. El anuncio se espera inminentemente, aunque está condicionado a la resolución del contrato del actual entrenador, Raffaele Palladino.
Palladino llevó al Atalanta a un séptimo puesto en la Serie A, asegurando la clasificación para la Conference League, tras hacerse cargo a mitad de temporada. El club quiere evitar tener tres entrenadores simultáneamente bajo contrato – Palladino, Ivan Juric y pronto Sarri – y actualmente está en negociaciones con Palladino para llegar a una rescisión de mutuo acuerdo. Tanto Palladino como Juric tienen contratos vigentes hasta el 30 de junio de 2027.
A la espera de la confirmación oficial, Sarri estaría trabajando de forma remota, familiarizándose con las instalaciones del club en Zingonia y comenzando a planificar la próxima temporada. El nombramiento de Cristiano Giuntoli como director deportivo fue la primera indicación de la futura dirección del club, con los propietarios Antonio y Luca Percassi y Stephen Pagliuca buscando mantener un alto nivel de rendimiento sin perder de vista las raíces del club. La llegada de Sarri se alinea con esta visión.
La preparación del equipo para la temporada, que incluye una eliminatoria de la Conference League en agosto y el inicio de la Serie A más adelante ese mes, está prevista que comience alrededor de mediados de julio. Esto permitirá a Sarri, Giuntoli y Percassi evaluar la plantilla actual, con un enfoque particular en reforzar el centro del campo. La posible marcha de Ederson al Manchester United y un cambio en el enfoque táctico hacen necesaria la incorporación de un 'regista' y, posiblemente, un par de centrocampistas más.
El Atalanta ya cuenta con Marten de Roon y Mario Pasalic capaces de jugar en esas posiciones, y también evaluará a Lazar Samardzic. Aunque Samardzic ha demostrado talento, Sarri podría considerar ajustar su rol para que juegue un poco más retrasado. El club ha invertido significativamente en la plantilla en los últimos años, proporcionando a Sarri una base sólida para trabajar antes de considerar nuevos fichajes.



