El posible fichaje de Bernardo Silva por la Juventus se vuelve cada vez más improbable tras las menguantes posibilidades del club de clasificarse para la Champions League, según informan fuentes en Italia. El no conseguir un puesto entre los cuatro primeros impactará significativamente en la capacidad financiera de la Juventus, dificultando la posibilidad de asumir el salario y el coste de traspaso del centrocampista del Manchester City.
Silva, de 32 años, había recibido una oferta de un contrato de tres años con la Juventus, con un valor de entre 8 y 9 millones de euros por temporada. Si bien el proyecto del club turinés atraía al jugador, las conversaciones iniciales se basaban en la participación en la Champions League. Sin ella, se espera que Silva ahora prefiera un traspaso al Barcelona, donde podrá seguir compitiendo al más alto nivel europeo.
Las implicaciones financieras van más allá del posible fichaje de Silva. Las recientes renovaciones de contrato de Kenan Yildiz, Weston McKennie y Manuel Locatelli han aumentado la masa salarial del club, complicando aún más la búsqueda de jugadores con altos ingresos, incluso con los ingresos de la Europa League. La Juventus había previsto unos ingresos de entre 75 y 80 millones de euros por su participación en la Champions League, lo que se tuvo en cuenta en su estrategia de fichajes de verano.
La Juventus también se enfrenta a incertidumbres sobre el futuro de Dusan Vlahovic, y su posible salida se vuelve más probable sin la flexibilidad financiera que proporciona la clasificación para la Champions League. Será necesario mantener conversaciones con el padre del jugador, Milos Vlahovic, para determinar su futuro. El club también había llegado a un acuerdo con Alisson, el portero del Liverpool, pero cualquier acuerdo está supeditado a una tarifa de transferencia mínima.
A pesar de los contratiempos, la Juventus sigue interesada en fichar a Randal Kolo Muani, y el club está dispuesto a perseguir al delantero independientemente de su posición final en la liga. El club ya había planeado un mercado centrado en jóvenes promesas y adquisiciones específicas, incluso antes de que se desvanecieran sus esperanzas de llegar a la Champions League.



