El entrenador de la Juventus, Luciano Spalletti, criticó duramente la mentalidad de su equipo tras el empate 0-0 con el AC Milan en San Siro, un resultado que deja en suspenso su clasificación para la Champions League hasta la última jornada de la Serie A. En declaraciones a DAZN después del partido, Spalletti afirmó que la fase decisiva de la campaña revela "quién está hecho para la Juve y quién no", expresando su clara insatisfacción con el rendimiento de su equipo.
El empate en Milán significa que la Juventus se mantiene en la tercera posición, pero su agarre a un puesto entre los cuatro primeros se ha debilitado, con rivales como la Roma ejerciendo una presión considerable. Spalletti lamentó la falta de mordiente de su equipo, describiendo su juego como "demasiado lento y predecible" en la primera mitad y criticando la falta de apoyo al delantero Moise Kean, que a menudo se vio aislado. El entrenador enfatizó la necesidad de una cultura de trabajo diaria sin concesiones, reconociendo que el equipo aún tiene "muchos partidos por ganar" para merecer un lugar en la competición de clubes más importante de Europa.
Las preocupaciones por las lesiones también ensombrecieron la noche, ya que el delantero estrella Dusan Vlahovic solo pudo tener una breve aparición como suplente. Spalletti reveló que el internacional serbio solo se había entrenado parcialmente el viernes anterior y que utilizarlo más extensamente contra el Milan habría sido "arriesgado". El entrenador expresó su esperanza de que Vlahovic, que ha marcado 16 goles en la Serie A esta temporada, pueda dar un impulso crucial en los partidos finales de la campaña mientras la Juventus busca asegurar su plaza en la Champions League.
El contexto de la condición física de Vlahovic es particularmente sensible dada las dificultades documentadas de la Juventus para marcar goles en momentos clave de esta temporada. El empate con el Milan, un equipo ya asegurado en la segunda posición, puso de manifiesto un problema recurrente de no convertir la posesión en ocasiones claras. Con la ventana de transferencias de verano a la vuelta de la esquina, este rendimiento probablemente intensificará las discusiones internas sobre la composición de la plantilla y la necesidad de una mayor profundidad ofensiva más allá de su principal goleador.
De cara al futuro, los últimos partidos de la Juventus ahora tienen un peso inmenso. El desafío público de Spalletti al compromiso de sus jugadores sugiere que busca una fuerte reacción, con el enfoque inmediato en acumular los puntos necesarios para mantener a raya a los perseguidores. El resultado no solo definirá su temporada, sino que también podría influir en la planificación estratégica del club y en su actividad en el próximo mercado de fichajes, donde reforzar la línea de ataque podría convertirse en una prioridad aún mayor.




