El internacional inglés Raheem Sterling fue arrestado el jueves por la mañana en Hampshire, al suroeste de Londres, mientras conducía un Lamborghini. Según The Guardian, el jugador de 31 años fue arrestado bajo sospecha de conducir bajo los efectos de las drogas, conducción temeraria, posesión de drogas y negarse a someterse a la prueba de alcoholemia. Desde entonces ha sido liberado bajo fianza y se presume su inocencia.
Una fuente citada por el periódico The Sun indicó que Sterling ha estado experimentando una “depresión psicológica inconmensurable” tras lo que se ha descrito como dos años “extremadamente difíciles”. La fuente se preguntó cómo un internacional inglés prolífico, que ha sido fundamental para la selección nacional durante la última década, podría sentirse “inútil y olvidado”.
El rendimiento reciente de Sterling se ha visto afectado por un período complicado en su carrera. Después de dejar el Chelsea al final del mercado de invierno, se unió al Feyenoord Rotterdam en los Países Bajos. Sin embargo, tuvo pocas oportunidades en el club holandés, acumulando solo 333 minutos de juego. No se espera que el Feyenoord busque un acuerdo permanente para el extremo este verano.
Sterling saltó a la fama en el Liverpool antes de fichar por el Manchester City en 2015, donde disfrutó de una etapa muy exitosa, ganando múltiples títulos de la Premier League y copas nacionales. Luego se trasladó al Chelsea en 2022, pero no logró replicar su forma anterior y finalmente se marchó a mitad de temporada. El arresto y los informes sobre sus problemas de salud mental suscitan preocupación por el bienestar y las perspectivas futuras del jugador. Esta situación plantea más dudas sobre su capacidad para recuperar su lugar como jugador clave tanto para su club como para su país.




