El Aston Villa ha virado su atención al extremo del Newcastle United, Harvey Barnes, después de que Marcus Rashford haya manifestado su deseo de continuar en el Barcelona, según informan diversas fuentes. Rashford publicó un mensaje en Instagram confirmando su compromiso con una segunda temporada en el club español, poniendo fin de manera efectiva a las esperanzas del Villa de lograr un reencuentro con el jugador.
Unai Emery había identificado a Rashford como un objetivo clave, habiendo sido previamente su entrenador durante una cesión en Villa Park en la temporada 2024/25. Rashford disfrutó de un periodo exitoso en el Villa, pero finalmente optó por un traspaso al Barcelona, donde ayudó al club a ganar dos títulos de LaLiga consecutivos. El Barcelona tiene una opción de compra definitiva por 30 millones de euros, pero está explorando estructuras de pago alternativas.
Con Rashford aparentemente decidido a permanecer en el Camp Nou, el Villa se centra ahora en reforzar sus opciones de ataque en otros frentes. El Daily Mail informa de que Emery quiere añadir tanto un extremo como un centrocampista a su plantilla de cara a su campaña en la Champions League. Barnes ha surgido como un candidato potencial, tras impresionar con su registro goleador en el Newcastle.
Barnes se unió al Newcastle procedente del Leicester City en 2023 por una cifra cercana a las 38 millones de libras y ha marcado 30 goles en 120 partidos con el club. Cabe destacar que estos goles han llegado a menudo desde el banquillo y sin incluir ningún penalti. El informe describe a Barnes como un goleador 'contrastado', una cualidad que el Villa busca claramente.
El Newcastle, según los informes, está abierto a vender a algunos de sus jugadores para financiar una reconstrucción de la plantilla, y se espera que el Villa ofrezca alrededor de 38 millones de libras por Barnes. El gasto del Villa está actualmente limitado por las regulaciones financieras de la Premier League, lo que convierte a Barnes en una posible incorporación inteligente para la plantilla de Emery. La llegada de Barnes proporcionaría al Villa una amenaza goleadora fiable y añadiría velocidad a su ataque.




