El delantero marfileño Elye Wahi fue inicialmente denegado el ingreso a Canadá debido a preocupaciones derivadas de una investigación sobre posible amaño de partidos, según informes de The Athletic y RMC Sport. El problema impidió que Wahi se uniera a su selección nacional para un reciente partido internacional contra Alemania. La situación surgió a raíz de una investigación sobre una tarjeta amarilla recibida por Wahi mientras jugaba para el Niza contra el Metz en la Ligue 1, con los investigadores examinando si la tarjeta fue obtenida intencionalmente para influir en los resultados de las apuestas.
Aunque inicialmente señalado, la fiscalía de Marsella ha confirmado que Wahi no está actualmente bajo investigación formal, allanando el camino para su eventual ingreso a Canadá. Las estrictas políticas de inmigración del gobierno canadiense, que priorizan la seguridad nacional, fueron la principal razón de la denegación inicial, sin excepciones incluso a la luz de la presunta inocencia de Wahi. Esta postura refleja una tendencia más amplia a priorizar la ley canadiense sobre los eventos deportivos, como destacó el investigador de geopolítica del deporte Jean-Baptiste Guégan.
El caso recuerda a una situación similar que involucró al mediocampista ghanés Thomas Partey, a quien también se le prohibió el ingreso a Canadá debido a una investigación en curso sobre acusaciones de violación y agresión sexual. Partey se ha declarado no culpable y está programado para ser juzgado en el Reino Unido en 2027. Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC) mantiene la autoridad para denegar el ingreso basándose en una variedad de preocupaciones de seguridad, incluida la actividad criminal.
Este incidente ha desatado un debate sobre la intersección entre el deporte y los procesos legales, con algunos argumentando que la FIFA debería haber abordado de manera proactiva los posibles problemas de visa para los jugadores. El fracaso en anticipar estos desafíos e interactuar con las autoridades canadienses resultó en la ausencia inesperada de jugadores clave de la competencia internacional. La situación subraya el creciente escrutinio en torno a la conducta de los jugadores y su posible impacto en los viajes internacionales y la participación en eventos deportivos.




