
El West Ham presenta una queja ante la FIFA por la ausencia de Wan-Bissaka tras las celebraciones en la RDC
El West Ham United ha presentado una denuncia formal ante la FIFA después de que el defensa Aaron Wan-Bissaka no regresara a tiempo al club para su partido de cuartos de final de la FA Cup contra el Leeds United. Según un informe de The Athletic, el club de la Premier League alega que la federación congoleña de fútbol (FECOFA) no liberó al lateral derecho a tiempo para viajar de vuelta a Londres antes del partido, que el West Ham perdió 4-2 en la tanda de penales tras un empate 2-2.
El problema surge a raíz de las celebraciones en Kinshasa tras la clasificación de la República Democrática del Congo para el Mundial de 2026, la primera desde 1974. Después de asegurar su lugar con una victoria en el playoff por 1-0 contra Jamaica, la FECOFA organizó festividades públicas en la capital, donde jugadores, incluido Wan-Bissaka, fueron fotografiados celebrando con el presidente Félix Tshisekedi. The Athletic informa que el West Ham no autorizó a Wan-Bissaka a permanecer en el país para estos eventos y había organizado un vuelo para su regreso, pero el jugador no abordó el avión.
Wan-Bissaka no fue el único jugador europeo involucrado. Se informa que los clubes franceses Lens y Lille se encuentran en una situación similar con sus internacionales congoleños, Arthur Masuaku y Chancel Mbemba, respectivamente. Esto sugiere una decisión coordinada de la federación para retener a los jugadores para las celebraciones nacionales, lo que podría generar una disputa con varios clubes con la FIFA. Las regulaciones del organismo rector del fútbol mundial estipulan que los clubes están obligados a liberar a los jugadores para partidos internacionales oficiales durante ventanas designadas, pero el período para celebraciones adicionales entra en una zona gris.
Wan-Bissaka, de 26 años, que se unió al West Ham procedente del Manchester United en el verano de 2024, ha sido un titular habitual en el equipo de David Moyes. Su ausencia obligó a una reestructuración en la defensa para un partido crucial de la copa, y el club ahora ha sido eliminado de la competición. La queja eleva un asunto de liberación de jugadores a un desafío legal formal, poniendo a prueba los límites entre las obligaciones del equipo nacional y los compromisos del club fuera de los partidos oficiales.
Para el West Ham, la consecuencia deportiva inmediata es clara: no avanzaron más en la FA Cup sin un defensa clave. La implicación a largo plazo depende de la interpretación de las normas de liberación de la FIFA y de si se podría aplicar alguna sanción a la federación o al jugador. El caso destaca las crecientes tensiones que enfrentan los clubes durante los descansos internacionales, especialmente cuando los logros históricos conducen a celebraciones prolongadas. Se buscará una resolución de la FIFA por todas las partes involucradas para aclarar los protocolos para eventos similares en el futuro.


