Nicolò Zaniolo se encuentra actualmente de vacaciones mientras se cierne un ultimátum del Udinese: debe unirse a la concentración del equipo o ser apartado de la plantilla. La situación surge a raíz de un desacuerdo tras la renovación de su contrato, con el club adoptando una postura firme frente al descontento del jugador.
El Udinese presenta su nueva temporada con eventos en toda la región de Friuli Venezia Giulia, lanzando una nueva equipación y una campaña de abonos que celebra el 130 aniversario del club. Sin embargo, la situación de Zaniolo sigue dominando la conversación, ya que el jugador se siente traicionado por los cambios realizados en un contrato previamente acordado. El problema, según los informes, es más que simplemente económico.
Si bien el director general del Udinese, Franco Collavino, declaró que “no se ha levantado ningún muro” y que el diálogo continúa, fuentes cercanas a Zaniolo sugieren que se encuentra en un estado psicológico frágil. El club, liderado por el entrenador Kosta Runjaic, no cede, y si Zaniolo no se presenta a la salida para la concentración el 22 de julio, corre el riesgo de ser excluido del equipo, un destino que ya sufrieron otros jugadores como Iaquinta.
Se están llevando a cabo esfuerzos diplomáticos, liderados por el agente Claudio Vigorelli, pero hasta el momento no hay ofertas concretas de otros clubes por el internacional italiano. Mientras tanto, el Udinese está cerca de fichar a Lazar Vojvoda, añadiendo más profundidad a su plantilla. Otros jugadores, como Keinan Davis, Maduka Okoye y Alessandro Zanoli, han expresado su entusiasmo por la próxima temporada y su compromiso con el club.
Okoye destacó su regreso a la selección de Nigeria, mientras que Zanoli se centra en recuperar la plena forma física tras una lesión de ligamento cruzado. El club está enfatizando su profunda conexión con la comunidad local con su nuevo lema, “Ci siamo sempre stati” (Siempre hemos estado aquí), y opciones de abonos asequibles para niños.



