Antoine Griezmann fue titular con el Atlético de Madrid en el partido de ida de las semifinales de la Champions League contra el Arsenal, que terminó 0-0. Su compatriota francés William Saliba también fue titular en la defensa central del Arsenal. El resultado deja la eliminatoria abierta para un decisivo partido de vuelta en Londres la semana que viene.
La inclusión de Griezmann fue un importante impulso para el equipo de Diego Simeone, ya que el jugador de 33 años sigue siendo una figura clave en su ataque. Su titularidad se produjo a pesar de la presencia de otro defensa francés, Robin Le Normand, que comenzó el partido en el banquillo del Atlético. En el bando contrario, el Arsenal de Mikel Arteta optó por una delantera formada por Noni Madueke, Viktor Gyokeres y Gabriel Martinelli, dejando a los internacionales ingleses Bukayo Saka y Eberechi Eze entre los suplentes.
La alineación, confirmada por el medio francés L'Équipe, se conoció horas antes del pitido inicial. El once del Atlético contó con Jan Oblak en la portería, una defensa formada por Marcos Llorente, Martin Pubill, David Hancko y Rodrigo Ruggeri. El centro del campo estuvo anclado por el capitán Koke, junto a Rodrigo De Paul y Pablo Barrios, con Ademola Lookman aportando amplitud. El Arsenal se alineó con David Raya protegido por una defensa de cuatro compuesta por Ben White, Saliba, Gabriel Magalhaes y Piero Hincapie. El centro del campo lo formaron Martin Odegaard, Martin Zubimendi y Declan Rice.
La titularidad de Griezmann continúa una impresionante campaña individual en Europa, donde ha sido fundamental en el camino del Atlético a las semifinales. Su experiencia y creatividad se consideran vitales para el plan de juego de Simeone contra un Arsenal dominante que lidera la Premier League. El contexto del partido añade una capa narrativa, con Griezmann enfrentándose a un club que ha estado frecuentemente vinculado a sus servicios en los mercados de fichajes, aunque nunca se ha concretado ningún movimiento.
Para el Arsenal, la presencia de Saliba es igualmente crucial, ya que el defensa francés se ha consolidado como uno de los centrales más consistentes de Inglaterra esta temporada. Su duelo con su compatriota Griezmann fue una batalla táctica clave en un partido cerrado donde las ocasiones claras fueron escasas. El resultado deja todo por decidir en el partido de vuelta en el Emirates Stadium la semana que viene, con una plaza en la final de la Champions League en Londres en juego.




