El directivo del Bayern de Múnich, Max Eberl, se mostró confiado a pesar de la derrota de su equipo por 5-4 ante el Paris Saint-Germain en la ida de las semifinales de la Champions League. Eberl elogió la remontada de su equipo desde el 5-2 en contra y destacó el carácter abierto de la eliminatoria de cara al partido de vuelta en el Allianz Arena. Describió el encuentro como un 'espectáculo magnífico' al más alto nivel.
Eberl, miembro de la junta directiva del Bayern, adoptó un tono optimista a pesar de la derrota por 5-4 ante el Paris Saint-Germain en la ida de las semifinales de la Champions League el martes. En declaraciones a Sky Alemania tras el caótico partido en el Parc des Princes, Eberl elogió el espectáculo, pero insistió en que la eliminatoria sigue muy abierta antes del decisivo partido de vuelta en Múnich.
El encuentro, con una gran cantidad de goles, vio al Bayern ir perdiendo 5-2 antes de que los goles tardíos de Joshua Kimmich y Eric Maxim Choupo-Moting le dieran a los campeones alemanes una crucial línea de vida. Eberl destacó la resistencia de su equipo ante lo que percibió como celebraciones prematuras del bando parisino. “Después del 5-2, los jugadores del PSG celebraron como si ya estuvieran en la final de Budapest. Remontamos, y ahora todo está abierto en el partido de vuelta”, dijo Eberl. “El Allianz Arena es una fortaleza”.
Eberl, que supervisa el área deportiva en la junta directiva del Bayern, se mostró lleno de admiración por la calidad del partido en sí. “Fue un partido magnífico. Rara vez he vivido un partido de este nivel”, comentó. El resultado deja al Bayern con un estrecho déficit que superar, necesitando una victoria por cualquier marcador que no sea 1-0 o 2-1 para avanzar a la final en Budapest el 1 de junio.
El contexto de la derrota es especialmente significativo para el Bayern, que está concluyendo una temporada turbulenta a nivel nacional. Tras haber cedido ya el título de la Bundesliga al Bayer Leverkusen, la Champions League representa su única oportunidad restante de conseguir un título en esta campaña. El rendimiento en París, aunque con fallos defensivos, demostró la potencia ofensiva que será necesaria en el Allianz Arena, donde el Bayern tiene una sólida trayectoria europea.
Para el Paris Saint-Germain, el resultado los pone al borde de su segunda final de la Champions League, aunque el entrenador Luis Enrique estará preocupado por la incapacidad de su equipo para cerrar el partido desde una posición dominante. El partido de vuelta promete otra intensa batalla táctica, con el Bayern necesitando aprovechar su ventaja de localía y el impulso de su remontada tardía. La confianza pública de Eberl subraya la creencia dentro del club de que la clasificación sigue firmemente en sus manos.




