El centrocampista del Manchester United, Casemiro, pareció despedirse emotivamente de la afición del club tras marcar en la victoria de la Premier League del sábado por 2-1 contra el Brentford. El brasileño de 32 años besó el escudo del United tres veces durante sus celebraciones después de abrir el marcador en el minuto 11 en Old Trafford, un gesto ampliamente interpretado como una despedida. Según informes de los medios italianos, se espera que el veterano abandone el club al final de la temporada, aunque su próximo destino sigue siendo incierto.
El contrato del exjugador del Real Madrid con el United se extiende hasta junio de 2026, con una opción para prorrogarlo por un año más. Su marcha señalaría un cambio significativo en la estrategia del centro del campo del club bajo el nuevo régimen de propiedad. Casemiro se unió al United procedente del Real Madrid en el verano de 2022 por una cifra estimada en 60 millones de libras esterlinas, más complementos, y fue fundamental para conseguir un título de la Carabao Cup y un puesto entre los cuatro primeros en su temporada de debut.
Sin embargo, su segunda campaña ha sido más desafiante, con lesiones y una disminución en su forma física que han provocado un mayor escrutinio. Su posible salida se alinea con una reconstrucción más amplia anticipada en Old Trafford, con el nuevo propietario minoritario del club, Sir Jim Ratcliffe, y su grupo INEOS, que se espera que supervisen una remodelación de la plantilla. Los altos salarios de Casemiro y su edad avanzada lo han convertido en un candidato para una venta de verano, ya que el United busca refrescar sus opciones de centro del campo con jóvenes talentos.
Para Casemiro, un traspaso podría ofrecer un nuevo comienzo y, potencialmente, un último contrato lucrativo, con un posible interés de clubes saudíes o de la Major League Soccer. Su experiencia y su carrera llena de títulos, que incluyen cinco Champions League, lo convertirían en una adquisición atractiva para muchos equipos. Su gol contra el Brentford fue un recordatorio de su calidad perdurable en el último tercio del campo, incluso cuando su influencia general en los partidos ha disminuido.
La victoria en sí, sellada por un gol de Benjamin Sesko antes de un gol de consolación tardío del Brentford, elevó al United al tercer lugar con 61 puntos, tres por delante del Liverpool antes de un crucial encuentro entre los dos rivales el próximo domingo. La emotiva celebración de Casemiro dominó la discusión posterior al partido, eclipsando los tres puntos e intensificando las especulaciones de que su estancia de dos años en Manchester está llegando a su fin. El club aún no ha comentado oficialmente sobre el futuro del jugador.




