Ousmane Dembélé predice otro encuentro de ataque total cuando el Paris Saint-Germain se enfrente al Bayern de Múnich en el decisivo partido de vuelta de las semifinales de la Champions League la próxima semana. Los comentarios del delantero francés se producen tras una impresionante victoria de 5-4 para el PSG en el partido de ida en el Parc des Princes el martes, un encuentro en el que fue nombrado Jugador del Partido por su influyente actuación.
Hablando con Canal + después del partido, Dembélé reflexionó sobre la naturaleza caótica del emocionante encuentro con nueve goles. "Eran dos equipos que buscan atacar y no se cuestionan", dijo. "Sabemos que el Bayern es un gran equipo, y nosotros también. Estamos contentos con el resultado, a pesar de ir ganando 5-2. Dejamos de jugar un poco al final. El Bayern es un gran equipo. Fue un partido increíble". El resultado le da al PSG una ligera ventaja de un gol de cara a la ida al Allianz Arena.
Cuando se le preguntó si anticipa un estilo de partido similar en Múnich, Dembélé fue inequívoco. "Sí, somos dos equipos que queremos atacar. No vamos a cambiar nuestra filosofía. Queremos atacar y ellos también, así que creo que se avecina un gran partido", afirmó. Este compromiso con un enfoque ofensivo por parte de ambos clubes prepara el escenario para otro partido potencialmente de alta puntuación y decisivo, con un puesto en la final en el Estadio de Wembley en juego.
El partido de ida mostró las filosofías de ataque que Dembélé mencionó, con Kylian Mbappé del PSG marcando dos goles y Harry Kane del Bayern anotando un penalti. Para Dembélé, el partido continuó una sólida campaña individual en Europa. Desde su traspaso por 50 millones de euros del Barcelona el pasado verano, el extremo de 26 años se ha convertido en una fuerza creativa central para el equipo de Luis Enrique, especialmente en las rondas eliminatorias de la Champions League.
El contexto de la eliminatoria añade más intriga. El Bayern de Múnich, bajo el mando del técnico saliente Thomas Tuchel, debe remontar el déficit en casa, mientras que el PSG aspira a alcanzar su segunda final de la Champions League, buscando el escurridizo primer título que ha impulsado el proyecto del club durante más de una década. La naturaleza del resultado del partido de ida, donde el PSG concedió dos goles tardíos que redujeron una ventaja de 5-2 a 5-4, asegura que el Bayern viajará con confianza a pesar de la derrota.
Dembélé y sus compañeros ahora se enfrentan al reto de gestionar su ventaja en un ambiente hostil contra un gigante europeo reconocido por sus remontadas. El delantero reconoció la tarea que tiene por delante, diciendo: "Ahora iremos a Múnich, esperando conseguir la victoria para clasificarnos para la final". El partido de vuelta promete poner a prueba si el estilo aventurero del PSG puede tener éxito fuera de casa o si la experiencia y la potencia de fuego del Bayern prevalecerán en una eliminatoria que ya ha ofrecido un clásico.




