
El Villarreal rechazó a Sergio Busquets en su adolescencia por 'monopolizar el balón'
Sergio Busquets, el legendario excentrocampista del Barcelona, fue rechazado por el Villarreal en su adolescencia tras una prueba en la que los entrenadores consideraron que retenía el balón demasiado tiempo. La revelación fue hecha por Juan Carlos Garrido, un antiguo entrenador de la cantera del Villarreal, durante una aparición en el programa español Sports360. Busquets, entonces de 14 o 15 años, no recibió una oferta para unirse a la academia del Submarino Amarillo, una decisión que finalmente allanó el camino para su exitosa carrera en el Barcelona.
Garrido, que en ese momento entrenaba al filial del Villarreal y no participó directamente en la evaluación, relató las impresiones de quienes dirigieron la prueba. “Busquets hizo una prueba en el Villarreal con 14 o 15 años. Yo no estaba allí en ese momento, pero los responsables de la prueba dijeron que monopolizaba el balón”, explicó el de 57 años. Esta crítica llegó a pesar de que Busquets era hijo del ex portero del Barcelona, Carlos Busquets, un hecho que lo habría convertido en un nombre conocido en los círculos del fútbol español.
Curiosamente, el jugador evaluado por el Villarreal poco se parecía al ícono defensivo en el que se convertiría. Garrido señaló que el joven Busquets aún no era el maestro del juego de una o dos toques que perfeccionó más tarde bajo Pep Guardiola. “No era un centrocampista que jugaba a una o dos toques, sino más bien un mediapunta alto”, dijo Garrido. Añadió una nota de cautela sobre la evaluación de jóvenes talentos, afirmando: “Y dada la evolución del fútbol, nunca se sabe. Puede pasar cualquier cosa. No se debe descartar nada, ya sea un jugador joven o un jugador de primer nivel”.
La decisión del Villarreal resultó histórica, aunque para el club que se lo perdió. Busquets continuó su desarrollo en la famosa cantera del Barcelona, La Masia, de 2005 a 2008 antes de debutar con el primer equipo. Llegaría a convertirse en el pivote defensivo por excelencia del Barcelona y de España, ganando ocho títulos de La Liga, tres Champions League y un Mundial en una carrera que abarcó más de 700 partidos con el club antes de su marcha en 2023. Su lectura del juego, su posicionamiento y su precisa distribución definieron una era de éxito tanto para el club como para la selección, con el ex seleccionador español Vicente del Bosque que una vez lo calificó como el mejor centrocampista de su tiempo.
Este relato sirve como un recordatorio conmovedor de la naturaleza impredecible del desarrollo juvenil y el ojeo. La evaluación del Villarreal, centrada en un supuesto defecto en su estilo, no logró prever su capacidad de adaptación e inteligencia táctica. Para el Barcelona, fue un afortunado incidente, que permitió que uno de los suyos madurara hasta convertirse en una leyenda del club sin desvíos. La historia subraya cómo los detalles más finos en el camino de un jugador pueden alterar el curso de la historia del fútbol, con la carrera de Busquets como el máximo testimonio de su propia evolución única.



