La propiedad de la Roma, el Grupo Friedkin, está asumiendo un papel más directo en las decisiones del club, según informaciones procedentes de Italia. El mayor involucramiento de Dan y Ryan Friedkin ha cambiado notablemente el ambiente en la ciudad deportiva de Trigoria, con sus intervenciones precediendo a eventos significativos.
La actividad reciente de los Friedkin incluye los despidos tanto de José Mourinho como de Daniele De Rossi como entrenadores. También viajaron a Italia para negociar directamente con Gian Piero Gasperini, intentando convencerlo de que aceptara el puesto de entrenador, aunque sus esfuerzos finalmente no dieron resultado. Este enfoque práctico sugiere un deseo de tener un mayor control sobre la dirección del club.
Si bien la naturaleza específica de su actividad actual permanece confidencial debido a un muro de pago en la fuente original, la implicación es que se avecinan decisiones importantes. Históricamente, los Friedkin han mantenido un perfil público relativamente bajo, delegando gran parte de la gestión diaria del club en directores deportivos y entrenadores. Este cambio de estrategia indica un posible giro en la forma en que la Roma operará en el futuro.
La Roma terminó sexta en la Serie A la temporada pasada, clasificándose para la Europa League. La situación del banquillo ha sido particularmente turbulenta, con la salida de Mourinho en enero seguida por el breve nombramiento y posterior marcha de De Rossi. El club busca actualmente un reemplazo permanente para liderar al equipo en la nueva temporada, y el involucramiento directo de los Friedkin sugiere que están decididos a encontrar al candidato adecuado.
El Grupo Friedkin compró la Roma en agosto de 2020, con el objetivo de devolver al club a su antigua gloria. Han invertido en infraestructura y jugadores, pero el éxito deportivo ha sido limitado. Esta mayor intervención podría señalar un nuevo impulso para obtener resultados tangibles, lo que podría afectar la estrategia de fichajes y la planificación a largo plazo. El club deberá equilibrar la estabilidad con la ambición a medida que navegue por esta nueva fase bajo un control de la propiedad más directo.



