El Inter de Milán y sus directivos no están siendo investigados como parte de una trama de fraude deportivo relacionada con la designación de árbitros, según fuentes cercanas a la Fiscalía de Milán. La investigación, que ha visto nombrado al exdesignador de árbitros Gianluca Rocchi, se centra exclusivamente en individuos dentro del estamento arbitral. Los partidos bajo escrutinio del fiscal Maurizio Ascione son, según los informes, entre cuatro y cinco, y no corresponden a la presente temporada de la Serie A.
Informes en Italia indican que la investigación se abrió hace más de un año, semanas antes de que Domenico Rocca presentara una denuncia formal contra la dirección de la Asociación Italiana de Árbitros (AIA). Esa denuncia condujo a un caso separado en la oficina del fiscal de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), que inicialmente optó por archivar el asunto. Ese caso de justicia deportiva podría reabrirse ahora tras la recepción de documentos de las autoridades de Milán.
El nombre del Inter surgió durante la investigación en relación con la posibilidad de designaciones arbitrales favorables para el club la temporada pasada. En concreto, se menciona el partido a domicilio del Inter contra el Bologna el 20 de abril de 2025, y los supuestos esfuerzos por asegurar que el árbitro Daniele Doveri, considerado "menos favorable" a los Nerazzurri, no dirigiera sus partidos en las etapas finales de la liga o una posible final de la Coppa Italia. Doveri fue asignado en cambio a la vuelta de las semifinales de la Coppa Italia.
Dos aspectos clave se destacan en la situación en desarrollo. En primer lugar, las autoridades deportivas aún están a la espera de la documentación completa de la investigación penal. En segundo lugar, la ausencia de cargos formales en un tribunal penal ordinario no garantiza automáticamente la inocencia en el ámbito separado de la justicia deportiva, que opera bajo diferentes reglas donde la mera sospecha puede ser motivo de actuación. Por lo tanto, la situación sigue siendo fluida a la espera de cualquier decisión del órgano judicial deportivo de la FIGC.
Antes del partido del Inter contra el Torino el domingo, el CEO Giuseppe Marotta abordó directamente las especulaciones de los medios. "Hemos visto estos comentarios en la prensa y estamos bastante sorprendidos", dijo Marotta. "No tenemos una lista de árbitros favoritos. La temporada pasada tuvimos decisiones en contra, incluso reconocidas por los responsables de la asociación de árbitros, como el penalti no concedido en Inter-Roma. Somos fuertes en nuestra rectitud y tranquilidad". Cuando se le preguntó sobre posibles repercusiones para el club, Marotta fue inequívoco: "No, absolutamente no. Estamos muy tranquilos y queremos tranquilizar a todos".
La firme negación del club se produce mientras el Inter se acerca al título de la Serie A, con Marotta enfatizando que el enfoque del equipo está únicamente en asegurar el Scudetto lo antes posible antes de prestar atención a la Coppa Italia. El resultado de la revisión de la justicia deportiva podría tener implicaciones para los procedimientos internos de la federación, pero, por el momento, el Inter no enfrenta acusaciones formales por la investigación penal en curso.



