José Mourinho ha propuesto una reestructuración radical del fútbol italiano, centrada en el nombramiento de Massimiliano Allegri como entrenador de la selección nacional y Giovanni Malagò como presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC). El ex entrenador de Roma e Inter expuso su visión en una extensa entrevista con Sport Mediaset, abogando por una solución liderada íntegramente por italianos para revitalizar la fortuna de la selección nacional tras no clasificarse para las dos últimas Copas del Mundo.
Mourinho descartó la idea de contratar a un entrenador extranjero para la Azzurra, una noción que ha circulado desde que el equipo de Luciano Spalletti tuvo dificultades. "No creo que sea necesario", dijo Mourinho. "Italia tiene entrenadores con carisma, calidad, experiencia... No puedes tener a Carletto [Ancelotti], pero puedes tener a Max [Allegri] o Antonio [Conte], y seguramente habría otros". En particular, respaldó a Allegri, un seis veces ganador de la Serie A que actualmente está sin club después de dejar la Juventus el año pasado, como un candidato sólido y concreto acostumbrado a manejar la presión y ganar.
La propuesta del entrenador portugués se extiende mucho más allá del área técnica. Abogó por una revisión completa que comience desde las bases, citando el exitoso modelo portugués de desarrollo juvenil como un plan. Mourinho destacó el contraste entre la profundidad de talento disponible para la selección portuguesa y las actuales dificultades en Italia. Para supervisar este cambio estructural, respaldó firmemente a Giovanni Malagò, el actual presidente del Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI), para la presidencia de la FIGC.
Mourinho se refirió a este doble nombramiento como el "combo M&M" – Malagò y Max – describiéndolo como una visión precisa en lugar de un simple eslogan. Cree que la extensa experiencia de Malagò en la administración deportiva es crucial para cambiar la estructura fundamental del fútbol italiano, señalando la fortaleza de Italia en los deportes olímpicos como evidencia de potencial.
En la misma entrevista, Mourinho se descartó a sí mismo como candidato para el puesto de Italia o cualquier cargo en una selección nacional en un futuro previsible. "Todavía no es el momento", afirmó, explicando que aún no puede imaginar una vida sin el ritmo diario y la implicación emocional de la gestión de un club. También comentó sobre la inminente victoria del Inter en la Serie A, elogiando el trabajo del entrenador Simone Inzaghi y el camino recorrido por su ex compañero Cristian Chivu en su carrera como entrenador.
Los comentarios de Mourinho llegan en una coyuntura crítica para el fútbol italiano, con el liderazgo de la FIGC y la dirección de la selección nacional bajo un intenso escrutinio. Su defensa de Allegri presenta una alternativa clara y de alto perfil mientras la federación contempla sus próximos pasos tras un período de decepción significativa para los cuatro veces campeones del mundo.




