El presidente del Napoli, Aurelio De Laurentiis, ha indicado que el club está a la espera de que Massimiliano Allegri resuelva su contrato con la Juventus antes de anunciar cualquier posible nombramiento, según informaciones procedentes de Nápoles. De Laurentiis habló con periodistas mientras se encontraba en el puerto, antes de embarcar en el yate del embajador estadounidense Tilman J. Fertitta.
De Laurentiis aprovechó la oportunidad para hablar sobre el estado general del fútbol italiano, tras el nombramiento de Giovanni Malagò como nuevo presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC). Afirmó que se necesita una reestructuración completa del sistema, abogando por un foro de colaboración que involucre a todas las partes interesadas para abordar los fracasos del pasado. Contrastó las dificultades económicas del fútbol europeo con el éxito constante de los deportes en Estados Unidos, sugiriendo la necesidad de adoptar enfoques estadounidenses.
Criticó las opiniones del ex presidente de la FIGC, Giancarlo Abete, sobre el fútbol como un mero fenómeno social, enfatizando su aspecto industrial. De Laurentiis expresó su preocupación por las declaraciones de Abete hechas en Los Ángeles, creyendo que el liderazgo de Malagò requerirá sacrificio y un nuevo comienzo para todo el fútbol italiano, no solo para el Napoli. Considera que una diferencia clave entre los deportes italiano y estadounidense es la tendencia del primero a estancarse, mientras que el segundo progresa constantemente.
En cuanto a la búsqueda de Allegri, De Laurentiis se mostró cauteloso, afirmando que es prematuro hablar hasta que el ex entrenador de la Juventus esté oficialmente asegurado y presentado. Añadió que las decisiones se tomarán teniendo en cuenta la continuidad, aunque no especificó qué significaba esto en el contexto de un posible cambio de entrenador. Allegri dirigió a la Juventus de 2014 a 2019, ganando cinco títulos consecutivos de la Serie A.
De Laurentiis también abordó el debate en curso en torno al Stadio Diego Armando Maradona, el estadio local del Napoli. Destacó la importante inversión en infraestructura de estadios en Estados Unidos, contrastándola con los planes de renovar el Maradona con un presupuesto de 200 millones de euros, que consideró insuficiente. Cuestionó la viabilidad de dicho proyecto, sugiriendo que representa una falta de ambición.



