Simone Inzaghi ha revelado que haber ganado la Champions League le habría mantenido como entrenador del Inter de Milán el pasado verano, aclarando que su marcha se debió a una sensación personal de que un ciclo había terminado. El ahora entrenador del Al Hilal detalló la reunión posterior a la final con los directivos del Inter donde tomó su decisión y negó que su traslado a Arabia Saudí estuviera motivado por razones económicas. También abordó las críticas de antiguos jugadores y reflexionó sobre los momentos destacados de su etapa en el club.
Inzaghi confirmó la cronología de su decisión, explicando que informó a la directiva del Inter de su deseo de marcharse solo dos días después de la derrota en la final de la Champions League contra el Paris Saint-Germain en Mónaco. La reunión tuvo lugar en la casa del CEO Giuseppe Marotta, con los directores deportivos Piero Ausilio y Dario Baccin también presentes. “La verdad es que todo pasó muy rápido”, dijo Inzaghi. “En ese contexto, expresé la necesidad de un cambio, porque sentí que un ciclo había cerrado. Ellos querían continuar conmigo, pero entendieron la elección”. Fue tajante al afirmar que la plantilla no fue informada antes de la final, contradiciendo los rumores de la época.
El ex delantero de la Lazio vinculó directamente su continuidad al éxito europeo, una admisión contundente dado que el Inter perdió el Scudetto ante el Napoli en la misma temporada. “Si hubiéramos ganado la Champions League, me habría quedado en el Inter”, afirmó Inzaghi. Reflexionó sobre el coste emocional de la campaña, sugiriendo que la plantilla llegó a la final física y mentalmente agotada tras una larga temporada y la decepción de perder el Scudetto por un solo punto.
Inzaghi rechazó la narrativa de que su marcha al Al Hilal estuvo motivada económicamente, una crítica común a los fichajes de alto perfil por la Liga Profesional Saudí. “¿A Arabia por dinero? No, para experimentar una nueva realidad y para desafiarme a mí mismo en un contexto diferente”, dijo. “Afortunadamente, nunca he tenido problemas de dinero, eso no era lo que me faltaba”. Expresó su satisfacción con su vida en Riad, mencionando que su familia está instalada y que está aprendiendo inglés, al tiempo que desestimó las especulaciones de los medios locales sobre su seguridad laboral señalando que su equipo sigue invicto en juego regular esta temporada.
El entrenador también abordó los recientes comentarios de su ex jugador, Federico Dimarco, quien había insinuado frustraciones por ser sustituido regularmente durante su etapa en el Inter. Inzaghi enfatizó su fuerte relación, recordando que fue fundamental para mantener a Dimarco en el club después de un período de prueba inicial. Ofreció una defensa similar con respecto a Piotr Zielinski, señalando que había impulsado la contratación del centrocampista polaco a pesar de su primera temporada plagada de lesiones.
Mirando hacia atrás a su legado en el Inter, Inzaghi calificó las icónicas noches europeas por encima de los trofeos nacionales. “Las noches contra el Bayern [de Múnich] y el Barcelona permanecerán en mi mente más que los trofeos”, dijo. Cuando se le preguntó sobre el escándalo de los árbitros en el fútbol italiano, Inzaghi afirmó que el Inter había sido penalizado de forma desproporcionada por errores arbitrales durante la campaña anterior, aunque se detuvo en el límite de alegar cualquier conspiración.
En cuanto al futuro, Inzaghi descartó un regreso inminente a Italia, citando su contrato en vigor y su entusiasmo por su proyecto en Arabia Saudí. Elogió a su sucesor, Cristian Chivu, por guiar al Inter al título de la Serie A de esta temporada, calificándolo de éxito merecido. En cuanto a un posible regreso al banquillo europeo, Inzaghi dejó la puerta abierta, refiriéndose a otros entrenadores que han hecho la transición, pero insistió en que las consideraciones económicas no serían un factor decisivo.




