Según informa L'Équipe, el exfutbolista francés Hugo Lloris estaría dispuesto a un regreso sorprendente al fútbol internacional para la Copa del Mundo de este verano. El portero de 37 años, que se retiró de la selección nacional en 2023, aceptaría un papel como tercer portero, por detrás de Mike Maignan y Brice Samba, para el torneo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, donde actualmente juega con Los Angeles FC.
L'Équipe informa que una fuente cercana al jugador indicó que Lloris no presionaría por un puesto, pero tampoco rechazaría una convocatoria del seleccionador Didier Deschamps. La fuente enfatizó que Lloris, por "decencia y respeto a los porteros que ya están", no desea ser visto como alguien que roba un puesto. La posible oportunidad surge de la situación del actual tercer portero, Lucas Chevalier, quien no ha jugado con el Paris Saint-Germain desde el 23 de enero después de ser superado por Matvey Safonov.
El informe sugiere que la postura de Deschamps sobre la idea es actualmente que "no es una cuestión actual", dejando la posibilidad abierta pero incierta. Deschamps tiene previsto dejar su cargo después del torneo, lo que convierte a este en su último torneo a cargo. Otros posibles candidatos para el puesto de tercer portero incluyen a Robin Risser del Lens y a Jean Butez del Antwerp, ninguno de los cuales tiene partidos con la selección absoluta.
Lloris puso fin a su carrera internacional en diciembre de 2023 tras un récord de 145 partidos con Francia, habiendo capitaneado al equipo a la victoria en la Copa del Mundo de 2018 y la Liga de Naciones de 2021. Su traspaso al MLS con LAFC el pasado invierno fue visto como el capítulo final de su carrera futbolística, permitiéndole retirarse gradualmente en una liga menos exigente.
La comodidad logística de que la Copa del Mundo se celebre en Norteamérica, donde Lloris ya está establecido, añade una capa práctica a la especulación. Su vasta experiencia, incluyendo una aparición en la final de la Copa del Mundo tan recientemente como en 2022, podría ser vista como una presencia estabilizadora valiosa en el vestuario de un equipo durante un torneo importante.
Para Deschamps, el cálculo equilibraría el liderazgo probado y el conocimiento del torneo de Lloris con el beneficio de desarrollar a un portero más joven para futuros ciclos. La decisión también dependerá de las perspectivas de juego de Chevalier en el PSG entre ahora y el final de la temporada. Si Lloris lograra una sorprendente convocatoria, marcaría un capítulo final conmovedor en una de las carreras internacionales más laureadas de Francia.




