El miembro del consejo de supervisión del Bayern de Múnich, Karl-Heinz Rummenigge, ha reconocido la llegada del Paris Saint-Germain a la élite del fútbol europeo, marcando un cambio significativo en su tono de cara al enfrentamiento de semifinales de la Champions League. En una entrevista con T-Online, el ex CEO del Bayern ofreció una mezcla de elogios al presidente del PSG, Nasser al-Khelaïfi, y una pulla histórica, afirmando que el club francés "no existía" antes de la adquisición por parte de Qatar Sports Investments en 2011, al tiempo que reconocía su importancia actual.
Los comentarios de Rummenigge representan un cambio notable con respecto a sus anteriores críticas al PSG y al Manchester City como fuerzas disruptivas financieramente. En 2017, describió al PSG como un "recién nacido en la Champions League" en comparación con el Bayern como el "club veterano", y anteriormente criticó sus "salarios desorbitados". La evolución en su postura sigue el camino del PSG hacia la final de la Champions League de 2020, donde perdió ante el Bayern, y su posterior consolidación bajo Luis Enrique.
Según declaraciones publicadas por Le Figaro, Rummenigge ahora cree que el PSG juega "un papel muy importante en Europa hoy en día" debido a la inversión de sus accionistas y al trabajo de Al-Khelaïfi. Sugirió que Francia debería estar orgullosa del club, argumentando que su gasto, aunque a menudo criticado, ha beneficiado en última instancia a la Ligue 1 y al fútbol francés. Este reconocimiento por parte de una figura prominente de una potencia europea tradicional señala una forma de legitimidad para el proyecto respaldado por Qatar.
El acercamiento entre los dos clubes contrasta con la tensión histórica entre la aristocracia europea establecida y los recién llegados respaldados por estados. Se ha observado un suavizamiento similar en otros lugares, como con el presidente de La Liga, Javier Tebas, quien criticaba frecuentemente al PSG antes de moderar su tono en los últimos años. El éxito nacional sostenido del PSG y sus mayores participaciones europeas han alterado gradualmente las percepciones.
Rummenigge recordó haber aconsejado a un abatido Al-Khelaïfi después de la final de 2020 que tuviera paciencia, enfatizando que "en el fútbol, nada se adquiere fácilmente". Destacó la necesidad de "ganar a través del trabajo duro" y realizar "fichajes inteligentes", señalando que "no todo depende del dinero". Destacó la importancia del espíritu de equipo para obtener las ventajas marginales necesarias para ganar el trofeo, una lección que el PSG ha encarnado en sus recientes campañas.
La inminente semifinal a doble partido pondrá a prueba este nuevo respeto, y el resultado podría influir en la narrativa a largo plazo entre los clubes. Por ahora, los comentarios de Rummenigge reflejan una aceptación más amplia del lugar del PSG en la mesa de los grandes, un estatus ganado con esfuerzo a través de la inversión y los resultados en el campo durante la última década.




