La Fiscalía de Milán ha confirmado que ningún directivo o jugador del Inter de Milán está siendo investigado en la investigación por fraude deportivo centrada en los nombramientos de árbitros. Cinco árbitros, incluido el exdesignador Gianluca Rocchi, son los únicos sospechosos identificados. La investigación, que comenzó a finales de 2024, se centra en acusaciones de que se seleccionaron árbitros favorables al Inter para partidos clave.
La Fiscalía de Milán ha confirmado que, por el momento, ningún directivo o jugador del Inter de Milán se encuentra bajo investigación en la ampliación de la investigación sobre presunto fraude deportivo en el sector arbitral del fútbol italiano. Según fuentes cercanas a la investigación, la lista de personas formalmente registradas como sospechosas incluye actualmente solo a cinco individuos, todos ellos pertenecientes al ámbito arbitral. Este desarrollo se produce tras una semana de intensa especulación sobre la posible implicación de clubes tras las primeras informaciones.
La figura central de la investigación es Gianluca Rocchi, el exjefe de la Asociación Italiana de Árbitros (AIA), acusado de seleccionar árbitros favorables al Inter de Milán. Los partidos específicos bajo escrutinio son el encuentro de la Serie A entre Bologna e Inter, dirigido por Marco Di Bello, y la semifinal de la Coppa Italia entre Inter y AC Milan, supervisado por Daniele Doveri. La teoría de la fiscalía sugiere que Doveri, considerado desfavorable al Inter, fue asignado a la semifinal de la copa para evitar que dirigiera al Inter en una posible final o en partidos decisivos de la liga al final de la temporada.
Junto a Rocchi, quien se ha suspendido voluntariamente, las otras personas investigadas por presunta complicidad en fraude deportivo son el supervisor Andrea Gervasoni, el árbitro Luigi Nasca y el asistente VAR Rodolfo Di Vuolo. Un quinto árbitro, Daniele Paterna, está siendo investigado por falso testimonio, sospechoso de mentir a los fiscales sobre un incidente en la sala VAR. Tanto Rocchi como Gervasoni tienen previsto ser interrogados por el fiscal Giuseppe Ascione en Milán a finales de esta semana, aunque Rocchi podría acogerse a su derecho a no declarar.
La investigación, que comenzó hace aproximadamente 18 meses a finales de 2024, ha llevado a los fiscales a entrevistar a casi 30 árbitros, asistentes, oficiales VAR y otras figuras conectadas al centro VAR de la AIA en Lissone. La policía financiera ha recopilado informes de gastos y ha tomado declaración a un taxista para determinar quién estaba presente en el centro en días clave de partidos. Se dice que la investigación fue desencadenada por una denuncia formal presentada en enero de 2024 con respecto a una intervención VAR perdida en un partido entre Inter y Verona, aunque los fiscales podrían estar actuando sobre pruebas iniciales separadas.
Para el Inter de Milán, la aclaración de que ningún directivo del club está implicado proporciona un alivio inmediato, aunque frágil, de un escándalo que amenazaba con ensombrecer su temporada. El club no ha sido acusado formalmente de ninguna irregularidad. La investigación continúa centrándose en la integridad del sistema de designación de árbitros, y el mundo del fútbol italiano espera su conclusión, prevista para junio o julio. El resultado tendrá importantes implicaciones para la gobernanza de la Serie A y la percepción pública de su equilibrio competitivo, independientemente de las conclusiones legales finales.




